"Todo comienzo viene con grandes cambios"Estas sabias palabras que una vez me dijo mi abuelo no podrían definir mejor el momento por el cual estoy pasando.
Al graduarme del colegio y entrar a la universidad he dado un salto abismal en mi vida, y no solamente por el cambio sistemático o el nuevo ambiente o incluso las nuevas relaciones; sino, más bien, un cambio en mi entorno personal. He descubierto nuevas cosas de mi y me he soltado más en el sentido de ser más yo misma [ya que en el colegio, uno muchas veces se priva de ello].
Otros cambios importantes en mi vida reciente han sido las relaciones que terminan y, a su vez, las que comienzan. Entre amigos, amigas, novios, panas; todo esto ha sido parte de este nuevo viaje. Y no miento, tener que lidiar con todo esto ha sido un tanto abrumador, pero vaya que lo he disfrutado.
Tantos cambios a veces me han mantenido la mente tan ocupada que me he olvidado de disfrutar algunas cosas más simples; como los placeres simples de la vida cotidiana. Me he dado cuenta de lo vital que es para el ser humano la reciprocidad, que puede ser demostrada con tan solo una sonrisa; o el tener una conversación placentera con un amigo o tal vez un desconocido que te acaban de presentar. Son este tipo de cosas de las cuales uno a veces no nota lo importante que son y se olvida de gozarlas al máximo.
Es por esto que hoy he tomado la decisión de fijarme más detalladamente en estos momentos, de no concentrarme en los ratos amargos que puedan haber en un día, de sonreír más y de <simplemente> ser más feliz. Cada día, publicaré una foto en mi Instagram por 35 días, así sea la cosa más mínima, pero mi tarea será fotografiar cada momento que me haga <aunque sea> sonreír.